Energylandia, el mayor parque de atracciones de Polonia
Energylandia es el parque de atracciones más grande de Polonia y uno de los más grandes de Europa. Se encuentra en la localidad de Zator, a solo una hora de Cracovia, muy cerca del campo de concentración de Auschwitz, y es un lugar muy recomendable si vais con niños o, incluso, sin ellos porque hay un montón de montañas rusas y atracciones intensas para que los adultos descarguen adrenalina.
La entrada cuesta 199 zlotys (46 euros), aunque los niños que no llegan a 140 cm de altura solo pagan 159 zlotys (37 euros) y merece mucho la pena porque es un parque superdivertido en el que, además, hay poca gente, sobre todo si lo comparamos con los grandes parques de atracciones de Europa occidental, en los que muchas veces tienes que hacer colas interminables para montar en las atracciones más chulas. En Energylandia casi no hicimos cola en ninguna atracción y, como mucho, esperamos 15 minutos en las más solicitadas, así que aprovechas mucho más el día porque prácticamente puedes bajar y volver a subir cuando te dé la gana.
El parque tiene varias zonas temáticas, una dedicada a los más pequeños, otra de temática medieval, de piratas, etc. No obstante, la seña de identidad de este parque son las montañas rusas porque hay un montón de ellas, de todo tipo y algunas bastante fuertes. También las hay que son aptas para los niños y que son muy divertidas.
Además, hay bastantes atracciones de agua e, incluso, hay un parque acuático al que también se puede acceder con la entrada. Llevar el bañador en la mochila es una opción a tener en cuenta, aunque nosotros no llegamos a pisar el parque acuático porque ya habíamos estado en Tatralandia y preferimos aprovechar las atracciones mecánicas, que son muchas y te pueden ocupar el día entero perfectamente. Para disfrutar del parque de atracciones y el acuático casi sería más recomendable una entrada de dos días.
Además, en Energylandia también hay actuaciones y espectáculos a determinadas horas del día. Nosotros vimos una exhibición de coches y motos que hacían acrobacias al más puro estilo americano.
Para comer, hay una amplia oferta de restaurantes y puestos de fast-food que, además, no son nada caros para ser un parque de atracciones.
El parque se puede visitar perfectamente desde Cracovia, pero en los alrededores hay muchas opciones de alojamiento, incluidos grandes resorts y hoteles tematizados para los niños.
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